El proyector es una herramienta más que necesaria para gran tipo de eventos o exposiciones. Sus posibilidades son infinitas, sobre todo si tenemos en cuenta el modo en que ha ido adaptándose a los cambios y a las nuevas tecnologías. Para contar la historia de este aparato desde sus orígenes, deberemos hacer un repaso de la era analógica a la digital. Si buscas un alquiler de proyector en Barcelona, somos tu empresa, pero antes de contratarnos quizá te gustaría conocer un poco más de este dispositivo audiovisual.

Con la evolución tecnológica, todo lo audiovisual se ha vuelto parte fundamental de nuestra vida diaria. Ya sea en el trabajo, en casa o como alternativa de entretenimiento. Sin embargo, no solemos concederle demasiado tiempo a la historia de este aparato, no reparamos en los cambios y modificaciones que ha sufrido a lo largo del tiempo. El mundo corporativo, las ferias, conferencias y eventos son el escenario perfecto para contar con uno de estos útiles, que resultan absolutamente necesarios en estos ámbitos.

Si nos remontamos al nacimiento del proyector, tenemos que saber que está asociado a la aparición del cine. Fue el fotógrafo, Eadweard Muybridge, quien lo invento en 1880. Este primer prototipo proyectaba secuencias de imágenes en blanco y negro, como si de una secuencia fotográfica se tratara. También, empleaba unos discos de vidrio de colores que giraban rápidamente para crear sensación de movimiento.

La televisión fue otro gran invento de la década de los 50 que influyó, notablemente, en la evolución del proyector. La principal diferencia es que este aparato comenzó a funcionar con tubos de rayos catódicos (CRT), generando así la misma imagen que podemos visualizar en una tele. La superposición de estos tubos permitió la proyección de imágenes a color. Estos proyectores llegaron, prácticamente, hasta nuestros días. Se emplearon hasta la década de los 90.

La llegada de un nuevo milenio estuvo marcada por la necesidad de seguir avanzando tecnológicamente. Fue en el año 2000 cuando se produjo la proyección de la primera película en el cine en formato digital. Esta nueva tecnología, denominada DLP, también se aplicó a los proyectores. Se trata de pequeños espejos colocados en un chip, donde cada uno de ellos representa un píxel. La resolución de la imagen dependerá del número de espejos colocados. Desde masqueproyectores queremos destacar que esta última innovación supuso una gran diferencia, sobre todo en cuanto al contraste y a la profundidad de la imagen.